El Ayuntamiento incorpora un terreno de monte al patrimonio municipal en pago de una deuda tributaria de sus anteriores propietarios
El Ayuntamiento de Torrent ha formalizado la adjudicación a su favor de una amplia parcela rústica situada en la partida de Poniente, en el entorno de Serra Perenxisa, tras concluir sin ofertas el proceso de subasta pública iniciado dentro de un procedimiento de apremio por deudas tributarias.
Según la certificación oficial emitida por el tesorero municipal, el procedimiento se remonta a 2007, cuando se dictó diligencia de embargo sobre la finca para garantizar el cobro de diversas deudas, cuyo principal ascendía inicialmente a 114.648,95 euros.
La finca objeto de adjudicación consiste en un resto no descrito de 581.057,20 metros cuadrados —más de 58 hectáreas— de terreno de monte con vegetación de leñas bajas y pastos, ubicada en la zona conocida como Cuesta del Atochar. La parcela linda, entre otros, con terrenos del propio término municipal y con otra finca de la misma mercantil en el límite con el término de Chiva.
Un proceso prolongado desde el embargo hasta la subasta
A lo largo de los años, el expediente ha incorporado distintas actuaciones administrativas, incluyendo la anotación de embargos sucesivos sobre la finca por diferentes importes y conceptos derivados de la deuda tributaria.
Tras la valoración del inmueble, realizada el 20 de noviembre de 2025 por un perito judicial que fijó su valor en 272.700 euros, el Ayuntamiento acordó su enajenación mediante subasta pública. El anuncio fue publicado en el Boletín Oficial del Estado y la subasta se celebró en el Portal de Subastas entre el 5 y el 25 de marzo de 2026.
Sin embargo, el procedimiento concluyó sin la presentación de ninguna puja, lo que llevó a la Mesa de Subasta a declarar desierto el proceso el 2 de abril de 2026, de acuerdo con lo previsto en el Reglamento General de Recaudación.
Adjudicación para saldar la deuda
Ante la falta de ofertas y considerando que la empresa deudora no dispone de bienes suficientes para hacer frente a sus obligaciones, el Ayuntamiento optó por la adjudicación directa del inmueble. Se acordó la incorporación de la finca al patrimonio municipal en pago de la deuda pendiente, que ascendía a 163.449,66 euros.
La adjudicación se ha realizado conforme a la normativa vigente, que permite esta vía cuando los bienes no han sido adjudicados en subasta, siempre que no se supere el 75 % del tipo inicial fijado. En este caso, el importe de la deuda se sitúa por debajo de ese límite, lo que ha permitido cerrar el procedimiento con la extinción total de la deuda.
Asimismo, el acuerdo contempla la inscripción de la finca en el Registro de la Propiedad a nombre del Ayuntamiento y la cancelación de las cargas posteriores al embargo que dio origen al procedimiento.
Posible integración en el patrimonio natural municipal
El informe de Tesorería destaca el interés potencial de la parcela para el municipio, tanto por su ubicación como por su proximidad a terrenos ya de titularidad municipal. En concreto, se señala que la finca colinda por el este con terrenos de la antigua Cámara Agraria, lo que podría facilitar su integración dentro del patrimonio público y su aprovechamiento en el marco de las políticas de gestión territorial.
En este contexto, el concejal de Urbanismo y Medio Ambiente, José Francisco Gozalvo, ha valorado positivamente la operación, “Esta adjudicación permite recuperar para el municipio un espacio de monte que ahora será público. Es una oportunidad para reforzar el patrimonio público de suelo y avanzar en una gestión más ordenada del territorio”.
El edil ha subrayado además la relevancia ambiental del entorno “Estamos hablando de un ámbito natural estratégico dentro de Serra Perenxisa. La incorporación de estos terrenos abre la puerta a estudiar usos compatibles con la conservación y la puesta en valor del entorno natural, siempre desde la planificación municipal”.
Además, ha destacado el el valor estratégico de la zona en la que se ubica la parcela, ya que “La Serra Perenxisa es uno de los principales pulmones verdes de nuestro municipio y un espacio de referencia desde el punto de vista ambiental, paisajístico y también social”.
En relación con la incorporación de nuevos terrenos al patrimonio municipal, ha señalado “Aumentar la superficie de monte público es clave para garantizar una mejor protección del entorno natural y para poder desarrollar políticas activas de conservación”.
Una actuación dentro de la gestión recaudatoria municipal
Desde el Ayuntamiento se subraya que esta actuación responde a la aplicación de los mecanismos legales previstos para la recaudación de deudas tributarias, permitiendo, en este caso, transformar un crédito impagado en un bien inmueble de titularidad pública.
Con esta incorporación, el consistorio amplía su patrimonio de suelo rústico, en una zona de especial relevancia territorial, quedando ahora abierta la posibilidad de definir futuros usos conforme a la planificación urbanística y ambiental del municipio.