Un nuevo polígono industrial en Alter Alt impulsará la recuperación económica de Torrent
Torrent planifica nuevo suelo para viviendas seguras tras las inundaciones
El Ayuntamiento de Torrent y la Generalitat Valenciana han firmado hoy un protocolo de colaboración para activar los Planes Especiales Urbanísticos de Reconstrucción (PEUR), un instrumento excepcional previsto en la Ley 2/2025 para acelerar la recuperación de los municipios afectados por la DANA de octubre de 2024. El acuerdo, suscrito por la alcaldesa de Torrent, Amparo Folgado, y el conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y Recuperación, Vicente Martínez Mus, sitúa a Torrent entre los primeros municipios de la Comunitat Valenciana en poner en marcha formalmente esta herramienta urbanística.
La firma marca un punto de inflexión en el proceso de reconstrucción local, al establecer un marco estable de cooperación entre ambas administraciones para obtener suelo finalista destinado tanto a la construcción de viviendas como a la reubicación de polígonos industriales gravemente dañados por las inundaciones. El objetivo es avanzar con planificación, seguridad jurídica y visión estratégica, transformando una situación de emergencia en una oportunidad para modernizar el modelo urbano y productivo del municipio.
El protocolo convierte a Torrent en municipio de referencia en la aplicación de los Planes Especiales Urbanísticos de Reconstrucción, una figura creada específicamente para responder a catástrofes naturales y permitir una ordenación del territorio más ágil, flexible y adaptada a la nueva realidad. La reconstrucción, según se subraya en el acuerdo, no se limita a reparar daños, sino que busca generar nuevas oportunidades residenciales y económicas en zonas seguras y bien conectadas.
Dos planes especiales: vivienda e industria
El acuerdo articula la tramitación de dos PEUR diferenciados. Por un lado, un plan destinado a la creación de suelo finalista para viviendas, con el fin de ofrecer soluciones habitacionales seguras en ámbitos libres de riesgo de inundación y bien integrados en la trama urbana. Por otro, un plan orientado a la reubicación de actividades económicas, especialmente de los polígonos industriales afectados por la DANA, como el entorno de Mas del Jutge, trasladándolos a zonas más seguras y mejor comunicadas.
Ambos planes se desarrollarán sobre ámbitos territoriales perfectamente definidos. El PEUR industrial se localizará en la zona de Alter Alt, al noroeste del casco urbano y junto a la autovía CV-36. Se trata de un área de aproximadamente 900.000 metros cuadrados concebida para albergar un nuevo polígono industrial de alta calidad urbanística, sin afecciones por inundabilidad y con conexión directa a los principales ejes viarios metropolitanos.
El plan residencial, por su parte, se desarrollará en el sector PAU-1 Safranar, al este del núcleo urbano, entre la Ronda Safranar y la línea de metro de FGV. Con una superficie aproximada de 225.000 metros cuadrados, este ámbito destaca por su cercanía al centro histórico y su buena conexión con el transporte público, lo que lo convierte en una ubicación idónea para impulsar nuevas áreas residenciales vinculadas a la reconstrucción.
Suelo seguro y plazos más cortos
Durante el acto, el conseller Vicente Martínez Mus destacó que el protocolo permite a los ayuntamientos rediseñar su planificación urbanística aprendiendo de lo ocurrido tras la DANA y aprovechar una herramienta excepcional pensada para situaciones excepcionales. Subrayó que “hace falta suelo industrial y suelo residencial, pero, sobre todo, suelo en lugares seguros”, y valoró que el ámbito propuesto por Torrent reúne condiciones óptimas de seguridad, conectividad y atractivo empresarial.
Asimismo, señaló que el objetivo compartido es aprobar los planes especiales antes de finalizar 2026, reduciendo significativamente unos plazos que tradicionalmente se prolongaban durante años. El conseller reconoció el trabajo previo del Ayuntamiento de Torrent, que ha permitido avanzar con rapidez en una reivindicación histórica del municipio, y afirmó que esta actuación ayudará a evitar la marcha de empresas y a atraer nueva inversión, reforzando un entorno industrial consolidado y con mano de obra cualificada.
Proteger el empleo y generar oportunidades
En el ámbito económico, la reubicación de los polígonos industriales dañados permitirá preservar el tejido productivo, proteger el empleo y evitar la deslocalización de empresas. El nuevo polígono previsto integrará espacios productivos, dotaciones públicas, zonas verdes y sistemas de transporte eficientes, favoreciendo un modelo industrial más moderno y competitivo.
La alcaldesa Amparo Folgado subrayó que el protocolo supone una garantía real para generar suelo industrial y residencial con seguridad jurídica, y destacó que la Generalitat no solo ha facilitado la herramienta legal, sino también su aplicación ágil. Señaló que Torrent parte de una posición sólida gracias al trabajo técnico previo, lo que permitirá acelerar los plazos y convertir al municipio en un foco de atracción empresarial y de recuperación económica.
En relación con el ámbito industrial, puso en valor la gran superficie disponible, su ubicación estratégica y su seguridad frente a futuras inundaciones, “algo especialmente relevante tras lo ocurrido el 29 de octubre de 2024”.
En materia de vivienda, el PEUR permitirá reordenar espacios, recuperar continuidad urbana y aumentar la oferta residencial en zonas bien comunicadas, contribuyendo a responder a las necesidades surgidas tras la catástrofe.
Colaboración institucional y visita a Mas del Jutge
El protocolo establece que la Generalitat asumirá la tramitación y aprobación de los planes, mientras que el Ayuntamiento se encargará de su programación urbanística y de la ejecución de las obras de urbanización. Se crea además una comisión mixta para el seguimiento del proceso y se prevé la participación de la empresa pública municipal Nous Espais Torrent, SA.
Tras la firma, la comitiva se desplazó al polígono industrial Mas del Jutge, acompañada por empresarios del área, para comprobar sobre el terreno los daños provocados por la DANA y la necesidad de activar soluciones estructurales que garanticen la seguridad, la actividad económica y el empleo.
Con este acuerdo, Torrent se sitúa a la vanguardia de la reconstrucción territorial, económica y social tras la DANA, afrontando el futuro con una planificación urbanística orientada a la seguridad, la sostenibilidad y el desarrollo.