Luz al final del túnel

El pasado fin de semana, entre los días 10 y 12 de febrero, tuvo lugar el XVIII Congreso Nacional del Partido Popular de España. Conclave que sirvió para ratificar en el escalafón más alto de nuestra organización a Mariano Rajoy, que ejerce el cargo de Presidente del PP desde el año 2004. Meses atrás, cuando nos convocaban a la militancia a este proceso congresual, la dirección nacional utilizaba palabras como ‘apertura’, ‘democracia interna’, ‘regeneración’ o ‘participación de la militancia’. Estos conceptos ya los escuchó servidor en la Convención Nacional de julio de 2015, en Madrid, tras el mazazo electoral de las Autonómicas y Locales de dos meses atrás. En ese momento, el partido necesitaba un revulsivo para salir del shock en el que nos encontrábamos y una nueva forma de dirigir el partido se vislumbraba y quería abrirse paso de forma decidida; esto se tradujo en una nueva cúpula nacional formada por Vicesecretarios jóvenes que pretendían refrescar y dinamizar la imagen de nuestro partido.

Ha pasado año y medio, y durante este tiempo todos hemos esperado la celebración de nuestro nacional para certificar y consolidar esta nueva forma de dirección del partido. Todo hacía presagiar que este sería el Congreso de los afiliados, el Congreso de la renovación y la adaptación del PP a los nuevos tiempos, y más cuando las ponencias del Congreso se publicaban en la página web abierta para este conclave y se podían votar párrafo por párrafo o cuando en la convocatoria a este Congreso se utilizaban las palabras entrecomilladas en el párrafo anterior, palabras que sin embargo vuelven a ser tabú para nuestro partido. Nada. El Congreso de este fin de semana pasado ha vuelto a ser un paseo militar para Rajoy y su camarilla, y es más, por primera vez en muchos congresos miles de afiliados nos hemos quedado sin ir a este Congreso, ya no como compromisarios, sino como invitados, figura que esta vez ha sido limitada a un número determinado en cada provincia. Esta vez se nos ha cerrado la puerta a la militancia, ya no a la toma de decisiones dentro de nuestro partido, a lo que estamos acostumbrados, sino al simple hecho de poder asistir como espectadores a la celebración de NUESTRO Congreso. Dejando a un lado la arcaica forma de votar las ponencias y enmiendas dentro del Congreso…

Pero no todo lo extraído de este Congreso es negativo, por supuesto. Este Congreso ha abierto la puerta a una nueva forma de elegir a nuestros dirigentes, forma que, aunque no ha querido nuestro Presidente para su elección, sí que otorga para la elección de los barones regionales y de organizaciones territoriales de nivel inferior. ¡Y ahí se hace la luz!

Por primera vez, en el Partido Popular vamos a poder elegir todos los militantes a un Presidente regional de nuestra organización. Y esa organización territorial va a ser el Partido Popular de la Comunidad Valenciana. Isabel Bonig ha dado a todos los militantes de nuestra Comunidad Autónoma, cumpliendo una serie de requisitos, la posibilidad de elegir al próximo Presidente del PPCV. Y eso es de ensalzar.

Ahora sí, los militantes hemos de ser conscientes de la inmensa responsabilidad y oportunidad que se nos ha otorgado, tomando en serio este proceso y la importancia que nuestra decisión tiene, afectándonos ella en el futuro de nuestra organización, a todos los niveles. Por primera vez, el Presidente del PPCV va a contar con la legitimidad democrática de TODO el partido a nivel autonómico para desarrollar su programa de partido. Así que, siendo consciente de la confianza que Isabel Bonig nos ha dado, mi apoyo será para ella. Bajo mi punto de vista, una decisión tan valiente como es la de confiar a los afiliados el destino de su partido ha de ser premiada. Sin olvidar, claro está, el excelente trabajo que en tiempos tan complicados ha desarrollado al frente del PPCV y del Grupo Popular en Les Corts. Además otro motivo que me ha llevado a tomar esta decisión es el que haya confiado en Torrent, en Amparo Folgado, para la organización del Congreso Regional. Hace unos meses, Isabel visitó la sede local del PP de Torrent y nos prometió que los militantes podrían elegir a su nuevo Presidente regional. Y… ¡promesa cumplida!

Esperemos que este hito dentro de nuestro partido sea el punto de partida de un nuevo futuro de participación y apertura dentro de nuestro partido, y no quede en agua en borrajas, como a nivel nacional ha quedado tras las intenciones de la Convención Nacional de julio de 2015 y los hechos del Congreso Nacional de febrero de 2017. Sin duda, se abre un nuevo tiempo dentro de nuestra organización tanto Regional, y espero que, en niveles inferiores, tiempo que tendrá que esperar a nivel Nacional hasta próximos conclaves.

Carlos Sáiz Carrión.
Graduado en Derecho.
Graduado en Ciencias Políticas y de la Administración Pública

 

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