- La doctora Natalia Llano, alergóloga de Affidea Clínica Atenea, advierte de una temporada polínica de intensidad moderada-alta, especialmente por gramíneas
- La especialista alerta del aumento de los niveles de polen y ofrece recomendaciones clave para reducir los síntomas durante los meses más críticos
Con la llegada de la primavera, aumenta significativamente la incidencia de síntomas en pacientes con alergia respiratoria en la Comunidad Valenciana. Durante estas semanas, las condiciones meteorológicas —marcadas por días secos, soleados y con viento— favorecen una mayor concentración de polen en el aire, lo que se traduce en un repunte de consultas médicas.
Según explica la alergóloga de Affidea Clínica Atenea, la doctora Natalia Llano, “este año se espera una estación polínica de intensidad moderada-alta, especialmente en el caso de las gramíneas, cuyos picos pueden ser especialmente elevados entre abril y junio”.
En esta región, los principales responsables de los síntomas alérgicos son las gramíneas —el alérgeno más frecuente—, junto con la parietaria, muy característica del área mediterránea; el olivo, especialmente en zonas del interior; y las cupresáceas, que, aunque suelen tener mayor presencia a comienzos de año, este año han registrado una intensidad particularmente elevada.
Las variaciones climáticas de los últimos meses, combinando lluvias con periodos cálidos, han favorecido este escenario. Para consultar los niveles de polen en tiempo real, los especialistas recomiendan acceder Para consultar los niveles de polen en tiempo real, los especialistas recomiendan acceder a mapas interactivos de recuento polínico disponibles online, que ofrecen datos actualizados por provincias.
Los síntomas más habituales incluyen estornudos repetidos, congestión y secreción nasal, picor en la nariz, los ojos o la garganta, así como lagrimeo y enrojecimiento ocular. En algunos casos, especialmente en pacientes asmáticos, también pueden aparecer tos seca o dificultad respiratoria. Ante la aparición de estos síntomas, la recomendación es consultar con un especialista para establecer un diagnóstico precoz y pautar el tratamiento adecuado.
En cuanto a la prevención, la doctora Natalia Llano insiste en la importancia de mantener el tratamiento prescrito incluso en los días con menor sintomatología y evitar, en la medida de lo posible, las actividades al aire libre cuando los niveles de polen son elevados. También aconseja ventilar la vivienda a primera hora de la mañana o durante la noche, utilizar gafas de sol y, si es necesario, mascarilla en exteriores, así como ducharse y cambiarse de ropa al llegar a casa para eliminar restos de polen. Asimismo, recomienda evitar secar la ropa al aire libre durante los periodos de mayor concentración polínica.
“La alergia respiratoria es una enfermedad frecuente, pero tratable. En los casos necesarios, existen opciones como la inmunoterapia específica, que puede modificar la evolución de la enfermedad y ofrecer una mejoría sostenida en el tiempo”, señala la especialista.
En este sentido, una atención temprana, junto con medidas preventivas y una adecuada adherencia al tratamiento, permite a los pacientes mantener una buena calidad de vida durante la primavera, incluso en los periodos de mayor concentración de polen.