5 cosas que te gustaría saber sobre la enfermedad de Perthes

MOVILIDAD, FUERZA Y MARCHA SON LOS PILARES DEL TRATAMIENTO CONSERVADOR.

Es frecuente pensar que cuando un niño se queja de dolor es porque está creciendo. No siempre es así, y es importante escuchar a los niños para poder valorar qué le ocurre y a veces diagnosticar enfermedades como la enfermedad de Legg-Calvé-Perthes.

Conocida como Perthes, afecta a la articulación de la cadera de niños de entre 2 y 13 años, más a niños que a niñas (4:1), en el 20% de los casos a las dos caderas, y cambia durante meses o años la vida de estos niños, a veces incluso antes de que se haya diagnosticado (Mills, S. 2021).

Conocer el proceso de la enfermedad es importante para ayudar al niño en el camino de su recuperación.

  1. MI HIJO COJEA Y SE QUEJA DE DOLOR. 

Dolor en la ingle, muslo o rodillas, junto con cojera al caminar, son los síntomas que hacen, tanto al niño como a la familia, ser conscientes de que algo está pasando y acudir a consulta médica o de fisioterapia.

Es muy importante escuchar al niño para saber cuándo, dónde y cuánto le duele para poder realizar las exploraciones necesarias y poder determinar el diagnóstico, tratamiento y pronóstico de la enfermedad. 

  1. PERO, ¿QUÉ LE PASA?

La enfermedad de Perthes consiste en una necrosis avascular de la cabeza del fémur, es decir, a la cabeza del fémur (el hueso en forma de bola esférica que forma la cadera) deja de llegarle sangre y el hueso deja de crecer y pierde su forma y por tanto pierde movilidad. 

Tras la necrosis, se producen 3 fases más: fragmentación, reosificación y remodelación (Mills, S. 2021).

Cada caso es valorado individualmente por traumatología infantil y según el estado y la evolución de la enfermedad se plantean tratamientos conservadores (de fisioterapia) o quirúrgicos, siendo fundamental el trabajo en equipo multidisciplinar de traumatólogos y fisioterapeutas. 

  1. SEGUIR ACTIVO CON LIMITACIONES EN DEPORTES DE IMPACTO.

Cuando se diagnostica Perthes, se limita a los niños los deportes que impliquen correr o cambiar de dirección, tanto por las propias caderas, como para reducir las probabilidades de lesión en otras articulaciones como las rodillas. 

Sin embargo, es muy importante que el niño siga activo por varios motivos. El primero, que el niño siga creciendo con los beneficios que se obtienen con la práctica de actividad física, lo segundo, que dentro de lo que va a cambiar su vida deportiva, tenga el menor impacto posible para el niño, y lo tercero, para seguir creciendo fuerte. 

  1. MOVILIDAD, FUERZA Y MARCHA.

Son los 3 pilares clave durante la evolución de la enfermedad, por una parte mantener el mayor rango de movilidad posible en la cadera o caderas afectadas,  por otra mantener y/o mejorar la fuerza de las piernas y tronco de los niños y por último reeducar de nuevo el patrón de marcha cuando se vayan consiguiendo los dos anteriores.

Cuando el proceso biológico de la enfermedad acabe, haber trabajado estos objetivos durante su proceso, permitirán al niño recuperar su vida, tanto diaria como deportiva (en la medida de lo posible según el caso),y prevendrá la pérdida de masa muscular que hubiera tenido si hubiera dejado de hacer todo tipo de actividad física. 

Para ello, cada niño necesitará trabajar de forma individualizada con su fisioterapeuta  y adaptar las sesiones a cada momento de la enfermedad y, sin olvidar que son niños, entrenar la fuerza de la forma más lúdica posible. 

  1. ¿Y EL NIÑO CÓMO SE SIENTE?

Es lo más importante, son niños, pero sienten las miradas cuando andan (de otros niños y de adultos), y también se preocupan, antes y durante la enfermedad. 

El niño es el protagonista y por ello debe conocer cada paso del proceso de su recuperación, pero además, es fundamental que su entorno cercano también entienda la biología de la enfermedad y acompañe en el proceso.

El trabajo de equipo formado por traumatólogos, fisioterapeutas, profesorado de Educación Física, familia y niño  y la comunicación entre todos, es la clave en el camino de recuperación de la enfermedad de Perthes y en que estos pequeños VALIENTES se sientan lo mejor posible en el proceso.

María Herrero Herrero

Fisioterapeuta (n.col. 2538), Readaptadora y Lic. en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte

EFiR_Estudi de Fisioteràpia i Rendiment (Nº.Lic.Sanitaria 18268)

C/Pedralba 98b, Benaguacil

C/Literato Gabriel Miró 54b, Valencia

www.efircv.com

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